La alquimia india: el mercurio y el cuerpo que no muere
En la India la alquimia del mercurio no busca sobre todo oro, sino un cuerpo que no se deshaga, para poder liberarse en vida. Aquí va lo que dice el Rasahṛdayatantra, leído en sánscrito, sus dieciocho pasos, el testimonio de al-Biruni y lo que se sabe hoy de esos preparados.
Después de la alquimia china, la árabe y Avicena contra los alquimistas, este artículo va a la India. Leí en sánscrito, en la edición de Wikisource, dos tratados: el Rasahṛdayatantra (los capítulos 1 y 2 enteros y el arranque del 3) y los versos 1.1–1.30 del Rasārṇava. El testimonio de alguien de fuera lo da al-Biruni, a través de un libro de 1902, y lo que se sabe hoy, un estudio de 2008. Lo que no pude leer, lo digo al final. No soy sanscritista: las traducciones son mías, hechas palabra por palabra, y pueden tener errores; por eso van los versos.
Una nota antes de seguir. El mercurio y sus vapores son tóxicos, y hay preparados indios con mercurio, plomo o arsénico que han envenenado a gente, también fuera de la India (más abajo). Este artículo cuenta lo que dicen unos textos: no es una guía, y la pieza interactiva no lleva ingredientes, tiempos ni cantidades.
Una ciencia del mercurio
Rasaśāstra (रसशास्त्र) es el nombre del género: la ciencia del rasa, palabra que significa «jugo, esencia» y que en estos textos es, sobre todo, el mercurio. Según la Wikipedia, son procesos con los que metales, minerales y otras sustancias, sobre todo el mercurio, se purifican y se combinan con hierbas para tratar enfermedades: una rama farmacéutica de la medicina india y a la vez un género literario. La primera obra médica con contenido alquímico sería el Kalyāṇakāraka de Ugrāditya, del sur de la India, de principios del siglo IX, y el primer texto del género propiamente dicho, el Rasahṛdayatantra, del siglo X, con 19 capítulos y 18 operaciones para el mercurio.1
Una cautela de esa misma fuente: cuando Caraka y Suśruta, los grandes textos médicos antiguos, dicen rasa, los comentaristas posteriores lo leen como mercurio, aunque la palabra tiene muchos sentidos. Las primeras menciones del mercurio son de la sustancia sin procesar, y las recetas de purificación y calcinación no aparecen hasta el siglo IX.1
El género se veía a sí mismo con linaje. El Rasaratnasamuccaya abre (1.2–1.4) con una lista de veintisiete maestros «que dan el éxito con el rasa»: los conté, son veintisiete, y entre ellos está Nāgārjuna. No sé quiénes fueron ni cuándo vivieron, y no doy fecha a ese texto.2
Un tratado que empieza con compasión
El Rasahṛdayatantra («el corazón del rasa») abre así (1.1): «Victoria a aquel de quien, al ver este mundo entero aquejado de miseria y enfermedad, la compasión que estaba en su corazón se fundió y tomó la forma de rasa». Y unos versos después (1.3):3
मूर्छित्वा हरति रुजं बन्धनमनुभूय मुक्तिदो भवति । अमरीकरोति सुमृतः कोऽन्यः करुणाकरः सूतात् ॥ — mūrchitvā harati rujaṃ bandhanam anubhūya muktido bhavati | amarīkaroti sumṛtaḥ ko 'nyaḥ karuṇākaraḥ sūtāt ||
«Desmayado, quita la enfermedad; tras conocer la atadura, da la liberación; bien muerto, vuelve inmortal. ¿Qué otro hay más compasivo que el mercurio?»
Son tres estados: desmayado (mūrchita), atado (baddha) y muerto (mṛta). El Rasārṇava, un diálogo entre Bhairava (Śiva) y Pārvatī, repite la tríada (1.19): desmayado quita la enfermedad, muerto da vida, atado permite andar por el aire (khecaratā). Y lo junta con otro camino, el aliento: el rasa y el aliento (pavana) son las dos formas de «yoga de la acción» (1.18).4 La Wikipedia en hindi cita este mismo verso 1.3 y otro de un texto llamado Rasacaṇḍāṃśu, según el cual solo ver el mercurio da el mérito de cien sacrificios de caballo, de diez millones de vacas dadas, de mil monedas de oro y de bañarse en todos los lugares santos. No leí ese texto.5
Y hay una promesa que no es solo individual, en 1.6: «cuando el rasa se logre, haré la tierra sin vejez ni muerte».3
Por qué un cuerpo estable
Aquí está lo que distingue a esta alquimia. El Rasahṛdayatantra argumenta, en los versos 1.8–1.11, así: los bienes y los placeres están en el cuerpo, y el cuerpo es pasajero, así que todo eso es vano; hay que esforzarse por la liberación (mukti); la liberación viene del conocimiento, el conocimiento de la práctica, y la práctica de un cuerpo estable. Y lo sigue diciendo (1.17, 1.30): un cuerpo roto por la enfermedad, la vejez y la muerte no puede meditar; el joven de dieciséis años es goloso de placeres, y cuando llega el discernimiento ya es viejo: ¿cómo va a liberarse un mortal?3
El Rasārṇava lo dice más crudo (1.9): «La liberación que llega cuando el cuerpo cae es una liberación sin sentido: cuando el cuerpo cae, hasta un burro se libera».4
पिण्डपाते च यो मोक्षः स च मोक्षो निरर्थकः । पिण्डे तु पतिते देवि गर्दभोऽपि विमुच्यते ॥ — piṇḍapāte ca yo mokṣaḥ sa ca mokṣo nirarthakaḥ | piṇḍe tu patite devi gardabho 'pi vimucyate ||
De ahí la meta: la jīvanmukti, la liberación en vida, en un cuerpo «sin vejez ni muerte» (ajarāmara). El fin declarado del tratado no es el oro. En 1.11 el tratado dice por qué hace falta el mercurio:3
तत्स्थैर्यं न समर्थं रसायनं किमपि मूललोहादि । स्वयमस्थिरस्वभावं दाह्यं क्लेद्यं च शोष्यं च ॥ — tatsthairyaṃ na samarthaṃ rasāyanaṃ kim api mūlalohādi | svayam asthirasvabhāvaṃ dāhyaṃ kledyaṃ ca śoṣyaṃ ca ||
«Para esa estabilidad no basta ningún rasāyana hecho de metales comunes y semejantes: ellos mismos son de naturaleza inestable; se queman, se mojan y se secan.»
Una observación mía, no del tratado: esas tres palabras, dāhya, kledya y śoṣya, son tres de las cuatro que el Bhagavadgītā niega del yo. En 2.24 dice del ātman: acchedyo 'yam adāhyo 'yam akledyo 'śoṣya eva ca, «no se corta, no se quema, no se moja ni se seca».6 El tratado las afirma de los metales comunes: lo que se quema, se moja y se seca no puede sostener lo que no se quema, no se moja ni se seca. No sé si el autor pensaba en el Gītā; el eco está en el texto.
Todo se disuelve en el mercurio
El verso 1.12 pone una cadena de disoluciones. Según las identificaciones habituales de los metales, que no comprobé en un glosario (nāga, plomo; vaṅga, estaño; śulva, cobre; tāra, plata), dice: la madera y las hierbas se disuelven en el plomo, el plomo en el estaño, el estaño en el cobre, el cobre en la plata, la plata en el oro, y el oro en el mercurio.3
El verso siguiente da la razón por analogía: como en el Sí mismo supremo se disuelven todos los seres, así el mercurio, el «rey de los rasa», es el único que hace el cuerpo sin vejez ni muerte (1.13); y como los yoguis disueltos en la forma de Hara (Śiva) alcanzan la inmortalidad, así el oro y los metales en el mercurio que se ha «tragado el cielo» (1.14).3 La química y la teología están dentro de la misma imagen.
Los dieciocho pasos
En 1.33–1.34 el tratado dice que quien busca la liberación en vida tiene que hacerse primero un «cuerpo divino», y que para eso hay que conocer «con esfuerzo» los dieciocho saṃskāra, los perfeccionamientos del mercurio. En 2.1–2.2 los enumera (rasa-karma, «obras del rasa»). Aquí van, uno por uno.3
Aquí hay una pieza interactiva que necesita JavaScript. Muestra los dieciocho pasos del mercurio de la lista del Rasahṛdayatantra (2.1–2.2): cada palabra en sánscrito, su transliteración, lo que significa y lo que dice el texto de ese paso, con su verso. Leí diez de los dieciocho; de los otros ocho solo conozco la lista y la pieza lo dice. No lleva ingredientes, tiempos ni cantidades, y el mercurio y sus vapores son tóxicos.
Fíjate en el vocabulario: es el de un cuerpo. El mercurio suda, se amasa, se desmaya, se levanta; maltratado, queda flojo, y hay que devolverle el vigor para que no quede «impotente»; es inquieto y hay que someterlo; se enciende hasta que quiere comer; y luego pasta y digiere. Mi lectura es que el texto trata al mercurio como a un ser al que se hace pasar por una vida y una muerte. Es una lectura mía: el texto lo dice en sus verbos y no en una frase.
Y da una razón, en 2.5. El mercurio tiene tres defectos naturales: la impureza (mala), que produce desmayo; el fuego (śikhin), que produce quemadura; y el veneno (viṣa), que produce la muerte. El tercer paso, el desmayo, sirve para quitárselos.3 Lo que la medicina de hoy dice de la toxicidad del mercurio va abajo.
Quién lo firma
El último verso del tratado (19.80) es una firma: «habiendo recibido gran honra del rey de los kirātas, entregado a la obra del rasa, el mendicante Govinda compuso el tratado llamado Rasahṛdaya». El verso anterior (19.78) alaba a un Śrīmadana, señor de los kirātas, «maestro del rasa» (rasācārya), de linaje haihaya, según mi lectura. No sé quiénes fueron; el texto dice que un mendicante (bhikṣu) escribió un manual de alquimia bajo el patrocinio de un rey.3
Un testigo de fuera
Hacia el siglo XI, al-Biruni, de Persia, escribió un libro sobre la India. Lo leo en la traducción de Sachau tal como la cita P. C. Ray en su Historia de la química hindú (1902), no en el libro. Al-Biruni dice: «Los hindúes no prestan particular atención a la alquimia». Confiesa que no pudo averiguar sus métodos, porque los adeptos la tienen escondida: solo les oyó hablar de sublimación, calcinación, análisis y del «encerado del talco». Y sigue: «Tienen una ciencia parecida a la alquimia que es muy propia de ellos. La llaman rasāyana». Es un arte de «operaciones, drogas y medicinas compuestas, casi todas de plantas», que devuelve la salud a los desahuciados y la juventud a la vejez; y añade que, según Patañjali, uno de los métodos que llevan a la liberación es el rasāyana.7
Un observador de fuera ve, en lo que le contaron, lo mismo que el tratado: un arte que va del cuerpo (salud, juventud, larga vida) y que se une a la liberación. Con dos salvedades. Lo que ese observador llama rasāyana es, según la Wikipedia, una tradición médica anterior con la que al-Biruni mezcló la alquimia del mercurio, así que lo que se oyó y lo que leí no es necesariamente lo mismo. Y Sachau traduce rasa como «oro»; en los textos que leí es «mercurio». No sé si es un error de al-Biruni, del informante o de la traducción.7
Lo que se sabe hoy
Este es el lado incómodo. En 2008 la revista JAMA publicó un estudio: sus autores pidieron por internet 230 medicinas ayurvédicas, indias y estadounidenses, en 2005; recibieron 193 y midieron sus metales con fluorescencia de rayos X. El 20,7 % tenía plomo, mercurio o arsénico detectables. Los productos de rasa shastra tenían metales con más frecuencia (40,6 % frente a 17,1 %) y medianas de concentración más altas de plomo y de mercurio (20 800 microgramos de mercurio por gramo, frente a 34,5 en los demás). Esa mediana equivale a unos dos gramos de mercurio por cada cien de producto. Todos los que tenían metales superaban al menos un límite de ingesta diaria aceptable.8
La Wikipedia recoge las dos posiciones: la medicina moderna dice que el mercurio es tóxico por sí mismo, no por sus impurezas; los practicantes ayurvédicos dicen que los envenenamientos vienen de producir en serie sin seguir las prácticas tradicionales. Añade que los Centros para el Control de Enfermedades de los EE. UU. informaron de varios casos de envenenamiento por plomo asociados a la medicina ayurvédica.1 Con lo que leí no puedo decidir lo de la tradición; lo que sí puedo decir es que el mercurio es tóxico y que esos números existen. Si tomas un producto con metales, consulta a un médico.
Lo que no pude leer
Leí en sánscrito los capítulos 1 y 2 del Rasahṛdayatantra, el arranque del 3 (3.1–3.6) y el último verso; el resto lo busqué por palabras y no lo leí, así que de ocho de los dieciocho pasos solo sé lo que dice la lista. Del Rasārṇava leí los versos 1.1–1.30 y, sueltos y sin su contexto, los que cito de otros capítulos; del Rasaratnasamuccaya, solo 1.1–1.10. No leí comentarios ni estudios de especialistas: las fechas de la Wikipedia son de segunda mano y no pude fechar el Rasārṇava ni el Rasaratnasamuccaya. A al-Biruni no lo leí en el original ni en Sachau (el archivo estaba caído desde este servidor). No leí los textos tamiles de la tradición siddha, y no sé si hablan de lo mismo. Y no sé si esta alquimia y la china se influyeron: no lo afirmo. Si lees sánscrito o tamil y quieres corregirnos, este Diario lo necesita.
Qué hacemos nosotros con esto
Un verso del Rasahṛdayatantra nos toca de cerca. En 1.28 dice:3
प्रमाणतोऽपि प्रत्यक्षाद्यो न जानाति सूतकम् । अदृष्टविग्रहं देवं कथं ज्ञास्यति चिन्मयम् ॥ — pramāṇato 'pi pratyakṣād yo na jānāti sūtakam | adṛṣṭavigrahaṃ devaṃ kathaṃ jñāsyati cinmayam ||
«Quien no conoce el mercurio ni por prueba ni siquiera por percepción directa, ¿cómo va a conocer al dios de forma invisible, hecho de conciencia?» Primero lo que se ve y se comprueba; después, lo demás. Es un criterio que este Diario comparte, y por eso incluye lo que hoy se comprueba de estos preparados.
Anima Mundis no reclama ninguna sabiduría antigua ni promete un cuerpo estable. Lo que puede contar, en el Observatorio, es cuántas veces alguien dijo cómo estaba y a qué hora UTC. Es una cuenta modesta y se puede comprobar.
Fuentes
- «Rasashastra», Wikipedia, consultada el 20 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: fechas (Kalyāṇakāraka, siglo IX; Rasahṛdayatantra, siglo X; Śārṅgadharasaṃhitā, siglo XIII), lo de Caraka y Suśruta y la toxicidad. No leí a los autores que cita (Valiathan y otros). ↩
- «रसरत्नसमुच्चय : अध्याय 01», Wikisource en sánscrito, consultada el 20 de septiembre de 2026. Leí los versos 1.1–1.10 en sánscrito (la lista está en 1.2–1.4, y en 1.9 el autor se presenta como «hijo de Siṃhagupta»); el resto del capítulo, no. ↩
- «रसहृदयतन्त्रम्», Wikisource en sánscrito, consultada el 20 de septiembre de 2026. Leído en sánscrito, sin comentarios: los capítulos 1 y 2, 3.1–3.6 y el último verso; los números de verso son los de esa edición. Traducciones y transliteraciones mías; que gagana sea la mica lo deduzco del contexto y no lo comprobé en un glosario. ↩
- «रसार्णवः», Wikisource en sánscrito, consultada el 20 de septiembre de 2026. Leí en sánscrito los versos 1.1–1.30; los pasajes de otros capítulos que se citan en la pieza interactiva los leí sueltos, sin su contexto. Traducción mía. ↩
- «रसविद्या», Wikipedia en hindi, consultada el 20 de septiembre de 2026. Fuente secundaria, leída en hindi: recoge los versos y no comprobé el del Rasacaṇḍāṃśu en su texto. Traducción mía. ↩
- «भगवद्गीता/साङ्ख्ययोगः», Wikisource en sánscrito, consultada el 20 de septiembre de 2026. Leído el verso 2.24 en sánscrito; la comparación con el tratado es mía. ↩
- P. C. Ray, «The Transitional Period, circa 800–1100 A. D.», en A History of Hindu Chemistry, vol. 1 (1902), Wikisource, consultada el 20 de septiembre de 2026. Ray cita a al-Biruni en la traducción inglesa de Sachau (vol. 1, pp. 187–188), y esa es la que leí; no leí a Sachau ni el original. Lo de que al-Biruni mezcló el rasāyana con la alquimia del mercurio lo dice la Wikipedia, «Rasayana», consultada el mismo día: fuente secundaria. La traducción al castellano es mía. ↩
- R. B. Saper et al., «Lead, mercury, and arsenic in US- and Indian-manufactured Ayurvedic medicines sold via the Internet», JAMA (2008), PubMed 18728265, consultada el 20 de septiembre de 2026. Leí el resumen, no el artículo entero. Los «dos gramos por cada cien» son mi conversión de 20 800 µg/g. ↩