Attar y el Simurg: siete valles y un espejo
Attar de Nishapur escribió, hacia 1177, un poema en el que unos pájaros buscan a su rey, el Simurg. Aquí va leído en persa y medido: 4697 dísticos, de los que los siete valles son menos de una quinta parte; cómo acaba de verdad la historia; y qué dice Rumi de Attar, que no es lo que circula.
El artículo anterior leyó en persa los pájaros de Suhrawardi: una traducción de Avicena, una abubilla que se hace Simurg y un Simurg de espejo. Este sigue en Irán, en la misma época, en Nishapur, con un poeta cuyo nombre significa «boticario» y cuyo poema más famoso es un viaje de pájaros. Leí en persa, en el texto que publica Ganjoor, el Manṭiq al-ṭayr, «el lenguaje de los pájaros» (se conoce como La conferencia de los pájaros). Bajé sus 211 secciones para contar y buscar, y leí despacio el final. Lo que dice no es el resumen que se cuenta. Y busqué en Rumi dos versos famosos sobre Attar que no están donde se dice. Lo que no leí, lo digo al final.
Quién fue, con lo poco que se sabe
Según la Wikipedia en inglés, Farīd al-Dīn Muḥammad Aṭṭār de Nishapur vivió hacia 1145–1221. «Aṭṭār» es su oficio: boticario, herbolario, perfumista o alquimista. Se sabe poco de su vida y se mitificó con los siglos: solo dos contemporáneos lo mencionan, y según Reinert no fue conocido como poeta en vida fuera de su ciudad; su grandeza no se descubrió hasta el siglo XV. La tradición dice que murió a los 78 años en la matanza mongola de Nishapur, en abril de 1221.1 La Wikipedia en persa da las fechas de la Hégira 540 y 618, es decir, 1146 y 1221.2
Qué obras son suyas tampoco está claro. La Wikipedia en inglés dice que las fuentes de su época solo confirman el Diván y el Manṭiq; la Wikipedia en persa da por auténticos cuatro poemas largos: Ilāhī-nāma, Manṭiq al-ṭayr, Muṣībat-nāma y Asrār-nāma.12
Un título que cita el Corán
Manṭiq al-ṭayr es una frase del Corán. En la sura 27, versículo 16, Salomón dice: «¡Oh gente!, se nos ha enseñado el lenguaje de los pájaros y se nos ha dado de todo». Cuatro versículos después, «pasó revista a los pájaros y dijo: ¿por qué no veo a la abubilla?».3 La abubilla es la guía de los pájaros en el poema, y el poema la saluda con esa alusión en su segundo dístico: «Con Salomón, tu lenguaje de los pájaros es bueno».4
«La conferencia de los pájaros» es un título de los traductores, no de Attar: la versión de FitzGerald de 1889 se llamó Bird Parliament; la de Nott, de 1954, The Conference of the Birds; la de Avery, de 1998, The Speech of the Birds.5 Según la Wikipedia en inglés, el poema es de 1177.5
El poema, medido
Conté los dísticos del texto de Ganjoor: son 4697, en 211 secciones. La historia que se resume siempre es esta: los pájaros del mundo se reúnen para elegir un rey; la abubilla les dice que existe el Simurg, que vive muy lejos, y que para llegar hay que cruzar siete valles; salen miles y llegan treinta. Pero el poema no gasta la mayor parte de su espacio en el camino.
Los siete valles suman 898 dísticos: el 19 % del poema. Antes de ellos van 1666 dísticos de comienzo: alabanzas, la asamblea de los pájaros, las diez primeras aves con sus excusas, la respuesta de la abubilla y la decisión de partir. Y hay un bloque de 1568 dísticos, el 33 %, que Ganjoor titula «Las excusas de los pájaros»: 98 secciones, de las cuales 61 tienen un título que empieza por «historia» (Mahmud y el pescadorcito, Rabia yendo a la Kaaba, Shibli perdido en Bagdad). El título de ese bloque es de Ganjoor, no sé si de Attar; se lee más bien como las historias con que se responde a las excusas. Lo que sí se puede decir es que el poema dedica más a por qué no partir que a partir: 1568 dísticos contra 898.4
La pieza de abajo recorre los siete valles, en el orden en que la abubilla los enumera (búsqueda, amor, conocimiento, desapego, unidad, perplejidad, y pobreza y aniquilación), más el final. Cada paso lleva el dístico persa, mi traducción y el lugar que ocupa en el poema.
Aquí hay una pieza interactiva que necesita JavaScript. Recorre en ocho pasos los siete valles del Manṭiq al-ṭayr de Attar y el final del viaje. Cada paso muestra uno o dos dísticos en persa (el texto de Ganjoor), mi traducción y cuántos dísticos ocupa en el poema, de 4697 en total. Como referencia: la búsqueda ocupa 99 dísticos, el amor 144, el conocimiento 101, el desapego 116, la unidad 107, la perplejidad 141, la pobreza y la aniquilación 190, y los treinta pájaros ante el Simurg 324.
Los valles se enumeran en la sección 98 del bloque de excusas (dísticos 9 y 13–16), y ahí mismo, en el 10, se dice que de este camino no ha vuelto nadie: «Nadie en el mundo ha vuelto de este camino; nadie está enterado de sus leguas».4
Las excusas
Diez aves se excusan primero, cada una con un retrato de lo que ama. Leí el arranque de cada una, cinco dísticos. El ruiseñor dice que los secretos del amor acabaron en él; el loro, encerrado en una jaula de hierro, se derrite por el agua de Jidr; el pavo real fue expulsado del paraíso porque una serpiente fea se hizo su compañera; el pato se lava a cada instante y reza sobre el agua; la perdiz vive en la mina como guardiana de joyas; el halcón se tapa los ojos esperando la mano del rey; el avetoro llora en la orilla del mar; el búho ha elegido la ruina, porque «en la ruina hay un lugar para el tesoro»; y el pajarillo ṣaʿwa pregunta: «¿cómo llegará a ese Simurg un pajarillo?».4 Cada excusa es lo que ese pájaro tiene ya en lugar de partir.
La abubilla contesta en 431 dísticos. Empieza así: «Quien se ha enamorado no piensa en la vida».4
Cómo acaba, en el texto
El resumen habitual dice que los pájaros descubren que ellos son el Simurg. El persa sí dice algo así, pero no de golpe y no al final. Leí las seis secciones que Ganjoor titula «Los treinta pájaros ante el Simurg» (324 dísticos). El orden es este:
De «cientos de miles» de pájaros, «un mundo lleno de pájaros recorrió el camino» y no llegaron más que treinta, sin alas ni plumas, rotos. Ven una corte que no se puede describir, y un heraldo les dice que se vuelvan: «¿qué sale de vosotros sino aflicción? ¡Atrás, puñado de insignificantes!». Quedan «como muertos para siempre». Tras la historia de la mariposa y la llama, que prefiere arder, los sientan en el sitial de la cercanía y les ponen delante un pergamino: «Leedlo hasta el final». Es lo que hicieron. Ganjoor titula la sección con la historia de la carta que los hermanos de José dieron al venderlo: los pájaros leen todo lo que habían hecho, y la vergüenza los deja limpios.4
Solo entonces el dístico 33:
چون نگه کردند آن سی مرغ زود / بیشک این سی مرغ آن سیمرغ بود — chūn nigah kardand ān sī morgh zūd / bī-shak īn sī morgh ān Sīmorgh būd
«Cuando aquellos treinta pájaros miraron, enseguida: sin duda estos treinta pájaros (sī morgh) eran aquel Simurg (Sīmorgh).» El nombre del Simurg puede leerse «treinta pájaros», y el poema juega con eso. Pero el dístico 34 los deja «de nuevo, de otra manera, perplejos». El poema los hace mirar hacia el Simurg, hacia sí mismos y hacia los dos a la vez, y termina en que los dos son un solo Simurg, «más o menos» (36–38): «este era aquel y aquel era este; en todo el mundo nadie ha oído esto» (39). Preguntan, sin lengua, cómo se resuelve ese «nosotros» y ese «tú», y la respuesta es un espejo:
چون شما سی مرغ اینجا آمدید / سی درین آیینه پیدا آمدید — chūn shumā sī morgh īnjā āmadīd / sī dar-īn āyina paydā āmadīd
«Como vosotros, treinta pájaros, vinisteis aquí, treinta aparecisteis en este espejo.» El dístico anterior dice que todo el que llega se ve a sí mismo en él, y el siguiente empieza «si volvierais cuarenta o cincuenta pájaros», lo que parece decir que el espejo mostraría otra cifra; el resto del dístico no lo traduzco con seguridad. Más adelante: «lo que sabías, cuando lo viste no era eso; lo que dijiste y oíste, no era eso» (50). Y el pasaje se cierra con esta pareja:
محو او گشتند آخر بر دوام / سایه در خورشید گم شد والسلام — maḥw-i ū gashtand ākhir bar davām / sāya dar khurshīd gum shud wa-s-salām
«Al fin se borraron en Él, para siempre; la sombra se perdió en el sol. Y adiós.» La sombra y el sol venían ya del valle de la pobreza y la aniquilación: «cien mil sombras eternas tuyas: las verás perdidas por un solo sol tuyo».4
Y el poema no acaba ahí. En la misma parte hay 194 dísticos más. Un enamorado se sienta sobre las cenizas de Hallaj y dice que todo lo que dijiste, oíste, supiste y veías no es sino un cuento, salvo el principio: «desaparece, que tu lugar no es esta ruina». Después «devolvieron con mimo a los pájaros aniquilados a sí mismos, sin aniquilación total», y llegaron «en la permanencia, después de la aniquilación» (baqā, después de fanā). Hay una última historia, de un rey y del hijo de su visir, y el poeta dice: «hoy, por fin, he terminado el discurso; hace falta obra, ¿cuánto más diré? Y adiós».4 Todavía quedan 241 dísticos, que Ganjoor titula «Sobre su estado» (fī waṣf-i ḥālih). Por los títulos de sus secciones: dichos de moribundos, un consejo de Aristóteles a Alejandro «en el momento de su muerte», Nizam al-Mulk en su agonía. De esas secciones leí los títulos y el arranque de la última.
El Rumi que circula, otra vez
El artículo siguiente lee la flauta de Rumi y avisa de que buena parte de lo que circula con su nombre no es suyo. Los dos versos que más se citan sobre Attar son de esa clase: «Attar recorrió las siete ciudades del amor; nosotros seguimos en el recodo de una callejuela» y «Attar era el espíritu, y Sanai sus dos ojos; nosotros hemos venido tras Sanai y Attar». La Wikipedia en inglés los pone en boca de Rumi.18 La Wikipedia en persa dice que la atribución del primero es dudosa y que un autor lo atribuye a Jami.2
Los busqué en Ganjoor, que publica de Rumi el Diván de Shams, el Masnavi, Fīhi mā fīhi y Majālis-i sabʿa: en la obra de Rumi no están. La misma búsqueda sí encuentra un verso de Rumi tomado al azar (el de la flauta). En todo el corpus de Ganjoor, cada uno de los dos versos sale una sola vez, en el Riyāḍ al-ʿārifīn de Reza-Qoli Khan Hedayat (1800–1871), más de cinco siglos después de la muerte de Rumi. El primero lo introduce con «como dijo el Mawlawī» (kamā qāla l-Mawlawī); el segundo va tras unas estrellas, en la ficha de Sanai.6 Que no estén en las ediciones de Ganjoor no prueba de quién son.
Lo que Rumi sí dice de Attar, en el Masnavi, está en el libro sexto. En sus 25 637 dísticos, la palabra «Attar» sale ocho veces; siete son boticarios de sus historias (un comedor de barro que va al boticario, el bazar de los perfumistas). Una es el poeta. Al final de una sección:
اینچ گفتم از غلطهات ای عزیز / هم برین بشنو دم عطار نیز — īnch guftam az ghalaṭhā-t ay ʿazīz / ham bar īn beshnaw dam-i ʿAṭṭār nīz
«Esto que te he dicho de tus errores, querido: sobre lo mismo, escucha también el aliento de Attar.» Y la sección siguiente empieza, sin repetir el nombre: «La misericordia de Dios sea con él, ha dicho, ha ensartado en verso, la historia del rey Mahmud el Ghazi», y remite al lector a «las palabras de aquel grande de la religión» para el largo y el ancho del cuento: el de un muchacho indio botín de guerra, a quien Mahmud sienta en su trono, y que llora porque su madre lo asustaba con Mahmud.7 Ese cuento está en el Muṣībat-nāma de Attar, en doce dísticos: el rey pregunta al niño por qué llora, y el niño responde que su madre lo asustaba de cien maneras con Mahmud.9 Ganjoor separa las dos secciones, pero la frase del cierre y la del arranque se siguen. Es una conexión que se puede leer, con los dos textos delante.
A Sanai, en cambio, Rumi lo llama «el sabio de Gazni» (ḥakīm-i ghaznavī) cuatro veces en el Masnavi, y Hedayat cita uno de esos versos como dicho de Rumi sobre Sanai.67 Y según la Wikipedia en inglés, un relato hagiográfico que no aceptan todos los estudiosos cuenta que Rumi, de joven, conoció a Attar en Nishapur y que Attar le regaló su Asrār-nāma; y que Ḥusām al-Dīn, cuando le pidió el libro que sería el Masnavi, le habló de un libro «como el Ilāhī-nāma de Sanai o el Manṭiq al-ṭayr de Attar».8 Yo no puedo comprobar ninguna de las dos cosas.
Lo que no pude leer
Bajé el poema entero, pero leí de verdad una parte pequeña: el final (las secciones 1 a 4 de «Los treinta pájaros ante el Simurg» enteras, doce dísticos de la quinta y los diez primeros y los catorce últimos de la sexta), los cuatro primeros dísticos de cada valle, el arranque de las diez excusas, los doce primeros de la respuesta de la abubilla y algunos títulos y arranques sueltos del resto. Lo demás lo conté y lo busqué, pero no lo leí. No identifiqué la edición que sigue Ganjoor, y los títulos de sus secciones son de Ganjoor. No cotejé mi lectura con ninguna traducción: no leí a FitzGerald, ni a Nott, ni a Avery, ni a Wolpé, ni el estudio de Shafiʿī Kadkanī que cita la Wikipedia en persa. Del Masnavi leí solo los pasajes que cito, y del Muṣībat-nāma, la historia de Mahmud. Las fechas de Attar y de Rumi vienen de la Wikipedia. Y mi persa es de lector, no de especialista: si lees persa y ves un error, este Diario necesita que lo digas.
Qué hacemos nosotros con esto
De «cientos de miles», llegaron treinta; el espejo devolvió treinta. En Anima Mundis pasa algo parecido, y mucho más pequeño: una cámara se forma con 3, 5 o 7 personas que llegan a la misma frecuencia y al mismo idioma en los mismos diez minutos, y lo que hay depende de cuántas llegan a la vez, como se cuenta en el artículo sobre Durkheim. No decimos que sea lo mismo: aquí hay un mecanismo, no un poema. Lo que el Observatorio cuenta son las voces que llegaron y a qué hora UTC, y nada más: como el espejo del dístico 45, no añade a nadie.
Fuentes
- «Attar of Nishapur», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: fechas, oficio, la escasez de fuentes contemporáneas, Reinert, la muerte en 1221, obras confirmadas y los dos versos atribuidos a Rumi. Traducciones mías. ↩
- «عطار نیشابوری», Wikipedia en persa, consultada el 21 de septiembre de 2026. Leída en persa: fechas de la Hégira, las cuatro obras auténticas y la duda sobre la atribución de «los siete valles del amor». Fuente secundaria. Traducciones mías. ↩
- Corán, sura 27 (al-Naml), Wikisource en árabe, consultado el 21 de septiembre de 2026. Leídos en árabe los versículos 16 y 20. Traducción mía. ↩
- Attar, Manṭiq al-ṭayr, Ganjoor, consultado el 21 de septiembre de 2026. Fuente primaria, leída en persa en las partes que se dicen en el texto: la apertura (`aghazm`), las diez excusas, la respuesta de la abubilla (`hodhod`), el bloque de excusas (`ozr-morghan`, sección 98), el arranque de cada valle y «Los treinta pájaros ante el Simurg» (secciones 1 a 6). Los recuentos de dísticos (4697; 1666, 1568, 898, 324 y 241 por partes) son míos, sobre ese texto; no pude identificar su edición. Transliteraciones y traducciones mías. ↩
- «The Conference of the Birds», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: la fecha de 1177, la lista de traducciones, el título como alusión al Corán 27:16 y la lectura de «Simurg» como «treinta pájaros», que allí se cita de Sholeh Wolpé. ↩
- Ganjoor, búsqueda de frase exacta en las obras de Rumi (poeta 5: Diván de Shams, Masnavi, Fīhi mā fīhi, Majālis-i sabʿa) y en todo el corpus, el 21 de septiembre de 2026: los dos versos solo salen en Reza-Qoli Khan Hedayat, Riyāḍ al-ʿārifīn, ficha de Attar y ficha de Sanai; en esa segunda, Hedayat introduce con «Rumi dijo de él» un verso del Masnavi, y tras unas estrellas cita el otro. El verso de la flauta sí sale en el Masnavi. Leídas en persa. Hedayat escribe «ما همان» donde la Wikipedia en persa escribe «ما هنوز». Traducciones mías. ↩
- Rumi, Masnavi, libro sexto, sección 44 (dístico 62, el último) y sección 45 (dísticos 1–4 y 9–10), en Ganjoor. Descargué los seis libros (972 secciones, 25 637 dísticos en mi recuento) y busqué «عطار» como palabra entera, con la escritura normalizada: ocho apariciones; la única que nombra al poeta es la del 6.44.62. «Sabio de Gazni» sale en 1.96.28, 3.125.18, 3.179.50 y 3.202.3. Leídas en persa. Traducciones mías. ↩
- «Rumi», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: la influencia de Attar y de Sanai, el relato hagiográfico del encuentro en Nishapur con el Asrār-nāma (que la propia Wikipedia dice que no aceptan todos los estudiosos) y la petición de Ḥusām al-Dīn. Traducciones mías. ↩
- Attar, Muṣībat-nāma, sección «La historia y el símil», en Ganjoor. Leída en persa, entera (12 dísticos). Traducción mía. Que Rumi tomara el cuento de Attar es una lectura mía de los textos, no lo sé por un estudioso. ↩