La flauta de Rumi: la queja de la separación

Rumi vivió en Konya y escribió en persa. Su gran libro empieza con una flauta que llora porque la cortaron del cañaveral y que acompaña a los que están mal y a los que están bien. Aquí van esos versos, leídos en persa, su alquimia, y el Rumi que circula y no es suyo.

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El artículo anterior leyó en persa el poema de los pájaros de Attar, a quien Rumi nombra en el libro sexto del Masnavi. Este se va a Konya, en Anatolia, con un poeta que también escribió en persa y al que hoy se lee en todo el mundo: Rumi. Leí en persa, en el texto que publica Ganjoor, los 18 dísticos con que empieza su Masnavi, y los pasajes del libro donde aparece la palabra «alquimia». Bajé el libro entero para contar y buscar. Cada traducción mía la contrasté con la de Ahmed Avni Konuk, un estudioso turco que tradujo y comentó el Masnavi verso a verso. Lo que no leí, lo digo al final.

Quién era, y cómo se llama

Según la Wikipedia en inglés, Jalāl al-Dīn Muḥammad nació en 1207 y murió en Konya en 1273. Su familia venía de Balkh, en el actual Afganistán, y huyó hacia el oeste ante el avance mongol; después de pasar por varias ciudades, se instaló en Konya, en la Anatolia del sultanato selyúcida de Rum. De ahí el nombre con que se le conoce en Occidente: Rumi, «el de Rum», «el romano», porque esa tierra había sido del Imperio romano de Oriente. En Konya, el encuentro con un derviche errante, Shams de Tabriz, le cambió la vida, y cuando Shams desapareció empezó la poesía.1

La Wikipedia en persa precisa algo sobre los nombres: en vida se le llamaba «Jalāl al-Dīn», «Khodāvandgār» y «Mowlānā Khodāvandgār»; «Mowlavi», «Mowlānā», «Rumi» son sobrenombres que se usaron siglos después. Hoy en Irán se le dice sobre todo Mowlavi, y en Turquía, Mevlânâ. Escribió casi todo en persa: más de 61 000 dísticos, frente a más de mil versos en árabe, una docena en turco y unos veinte en griego; de muchos de los que no están en persa se duda que sean suyos.2 La orden sufí que fundaron tras su muerte sus seguidores y su hijo, la mevleví, la de los derviches que giran, tuvo su centro en Konya y se extendió por el Imperio otomano.1

Un libro dictado

El Masnavi («los dísticos») tiene seis libros. Según la Wikipedia, Rumi los dictó durante doce años a su discípulo Ḥusām al-Dīn Chalabi, que le había pedido un libro que la gente pudiera cantar; y Rumi sacó un papel con los primeros dieciocho versos ya escritos.1 Conté los dísticos del texto de Ganjoor: son 25 637, repartidos en seis libros (la Wikipedia habla de unos 27 000; las ediciones no coinciden).3 La Wikipedia dice que a menudo se le llama «el Corán en persa», y que para muchos musulmanes solo el Corán está por encima.1

La flauta

El libro empieza con una orden: beshnow, «escucha».3

بشنو این نی چون شکایت می‌کند / از جدایی‌ها حکایت می‌کند — beshnow īn nay chūn shekāyat mī-konad / az jodāyī-hā ḥekāyat mī-konad

«Escucha esta flauta de caña, cómo se queja: cuenta historias de separaciones.» La ney es la flauta de caña de la música mevleví. En el dístico siguiente empieza a hablar ella: desde que la cortaron del cañaveral, en su lamento han gemido hombres y mujeres. Y en el cuarto está la clave del libro:3

هر کسی کو دور ماند از اصلِ خویش / باز جوید روزگارِ وصل خویش — har kasī k-ū dūr mānad az aṣl-e khvīsh / bāz jūyad rūzgār-e vaṣl-e khvīsh

«Todo el que queda lejos de su origen vuelve a buscar el tiempo de su unión.» La flauta llora porque la separaron, y su música es ese llanto. Los 18 dísticos van uno por uno en el bloque de abajo, con la traducción de Konuk al lado.

Aquí hay una pieza interactiva que necesita JavaScript. Muestra, uno por uno, los 18 dísticos con que empieza el Masnavi de Rumi: el persa del texto de Ganjoor, mi traducción al castellano y la traducción turca de Ahmed Avni Konuk, con notas sobre los juegos de palabras. El primero dice: «Escucha esta flauta de caña, cómo se queja: cuenta historias de separaciones».

Hay dos dísticos que este proyecto no puede leer sin detenerse. El quinto:

من به هر جمعیّتی نالان شدم / جفت بدحالان و خوش‌حالان شدم

«En toda reunión me lamenté; me hice compañera de los que están mal y de los que están bien.» Bad-ḥālān y khosh-ḥālān: literalmente, los de mal estado y los de buen estado. Y el sexto: «Cada cual se hizo mi amigo por lo que suponía; nadie buscó dentro de mí mis secretos». Konuk lo traduce igual: cada uno, «por el lado de su propia suposición» (kendi zannı cihetinden).4 Todos oyen la flauta, y cada uno oye lo suyo.

El octavo vuelve a una idea que ya salió en esta ruta: «El cuerpo no está velado al alma, ni el alma al cuerpo, pero a nadie le está permitido ver el alma». La palabra es dastūr, permiso. En el artículo sobre Ghazali, el alma no tenía medida ni cantidad y no estaba permitido explicar su verdad. Aquí tampoco se ve. Se oye.

El prólogo sigue hasta el dístico 34 y se cierra con otra imagen que Ghazali ya usaba, la del espejo y el orín: «¿Sabes por qué tu espejo no delata nada? Porque el orín no se ha separado de su cara». Konuk traduce pas, herrumbre.34

La alquimia, otra vez

En los seis libros, la palabra kīmiyā aparece, sola o en compuestos como kīmiyāgar (alquimista), en 43 dísticos.3 Leí en persa los nueve del primer libro, con su contexto y con la traducción de Konuk al lado. Ninguno enseña a trabajar metales: en todos, la alquimia es la imagen de algo que transforma a una persona. De Dios dice el texto que «hace alquimia», y que por obra suya los oídos se volvieron ojos y las piedras, jade; alquimia es también la mirada de los santos y la compañía; y Alí, en la historia en que suelta la espada ante un enemigo, le dice al final: «eras piedra, y la alquimia te hizo joya».5 El más claro cierra la historia del hombre de Qazvín que quiso tatuarse un león en el hombro y se arrepintió por el dolor de la aguja:

هستیت در هستِ آن هستی‌نواز / همچو مس در کیمیا اندر گداز — hastī-at dar hast-e ān hastī-navāz / ham-chu mes dar kīmiyā andar godāz

«Funde tu existencia en la existencia de Aquel que acaricia la existencia, como el cobre en la alquimia.» El dístico anterior dice: si quieres brillar como el día, quema tu existencia, que es como la noche; y el siguiente: te has agarrado con las dos manos al «yo» y al «nosotros», y toda esta ruina viene de dos existencias. Konuk lo traduce igual: «kimyâ içindeki bakır gibi erit», fúndela como el cobre dentro de la alquimia.4 Como en Ghazali, la alquimia es la de la persona; aquí, lo que se transforma tiene que dejar de decir «yo».

Un detalle muestra que las ediciones no coinciden. En el texto de Ganjoor, la mujer de un beduino anima a su marido a ir a ver al califa de Bagdad y le dice que «sentarse con los reyes es como alquimia; ¿dónde hay una alquimia como su mirada?». En la traducción de Konuk, esa compañía no es la de los reyes, sino la de los mukbil, los afortunados.45 O Konuk tradujo un texto con otra palabra, o la entendió de otro modo; no lo sé. Por eso cito el persa que tengo delante y digo de dónde sale.

El Rumi que circula

La Wikipedia en inglés dice que Rumi se ha descrito como «el poeta más popular del mundo» y que en Estados Unidos ha sido en los últimos años el poeta más vendido; las «interpretaciones» inglesas de Coleman Barks han vendido más de medio millón de ejemplares.1 No leí a Barks, y no juzgo sus versiones. Pero una parte de lo que circula con el nombre de Rumi no es de Rumi, y eso sí se puede comprobar.

El caso más famoso es un poema que empieza «Ven, ven, seas quien seas… la nuestra no es una caravana de desesperanza». Wikiquote lo pone entre las atribuciones falsas y dice que parece de Abu Saʿid Abu l-Jayr, un sufí y poeta persa de los siglos X y XI, y da el persa.6 Lo busqué en Ganjoor:

باز‌ آ باز‌ آ، هر آنچه هستی باز‌ آ / گر کافر و گبر و بت‌پرستی باز‌ آ / این درگهِ ما، درگهِ نومیدی نیست / صد بار اگر توبه شکستی باز‌ آ

«Vuelve, vuelve, seas lo que seas, vuelve; aunque seas infiel, zoroastriano o idólatra, vuelve; esta puerta nuestra no es una puerta de desesperanza; aunque hayas roto tu arrepentimiento cien veces, vuelve.» El persa no habla de una caravana, sino de una puerta (dargah). Ganjoor la pone entre las cuartetas que Abu Saʿid citaba de otros poetas, es decir, que ya circulaba en su tiempo, y Abu Saʿid murió en el año 440 de la Hégira, hacia 1049: siglo y medio antes de que naciera Rumi.7 Tampoco la encontré en Rumi: la busqué en las 1994 cuartetas del Diván de Shams que publica Ganjoor y en los seis libros del Masnavi, y no está. Abu Saʿid, por cierto, no es ajeno a esta ruta: Ghazali lo cita varias veces en La alquimia de la felicidad, una de ellas en el capítulo 18 del primer título.

Wikiquote recoge otras dos que circulan como de Rumi: «Llevamos dentro las maravillas que buscamos fuera», que es, casi igual, de Thomas Browne (1643), y «Tu tarea no es buscar el amor, sino encontrar las barreras que has levantado contra él», que viene de Un curso de milagros (1976).6 Estas dos no las comprobé en sus originales: lo dice Wikiquote.

Lo que no pude leer

Bajé los seis libros del Masnavi del texto de Ganjoor para contar y buscar, pero leí de verdad muy poco: los 34 dísticos del prólogo (en detalle, los 18 de la flauta) y los pasajes del primer libro donde sale kīmiyā, con su contexto; los de los otros cinco libros solo los localicé. No pude identificar la edición que sigue Ganjoor. De Konuk leí su traducción en Wikisource (una transcripción al turco actual, sin fuente declarada), no su comentario; sus fechas (1868–1938) son de segunda mano. Del Diván de Shams solo busqué en sus cuartetas; no leí sus gazales. No leí a Barks, ni a Nicholson, ni a ningún estudioso de Rumi. Y mi persa es de lector, no de especialista: si lees persa y ves un error, este Diario necesita que lo digas.

Qué hacemos nosotros con esto

Una flauta que en cada reunión se hace compañera de los que están mal y de los que están bien, y a la que cada uno oye desde lo suyo. Es, sin quererlo, una descripción bastante justa de lo que pasa en el Observatorio: cada luz es alguien que dijo cómo estaba, y nadie lee dentro de nadie. Lo que se puede contar son las voces, cuántas y a qué hora UTC. El alma, como dice el octavo dístico, no está permitido verla, y nosotros no lo intentamos.

Fuentes

  1. «Rumi», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: fechas, familia, Konya, Shams, el dictado del Masnavi, la orden mevleví y la popularidad en Estados Unidos. Traducciones mías. ↩
  2. «مولوی», Wikipedia en persa, consultada el 21 de septiembre de 2026. Leída en persa la introducción: los nombres, las lenguas y los números de dísticos. Fuente secundaria. Traducción mía. ↩
  3. Rumi, Masnavi, Ganjoor, consultado el 21 de septiembre de 2026; el prólogo, en el libro primero, sección 1. Fuente primaria, leída en persa. Bajé los seis libros por la interfaz de Ganjoor; el recuento de dísticos y la búsqueda de kīmiyā son míos, sobre ese texto. No pude identificar su edición. Transliteraciones y traducciones mías. ↩
  4. Ahmed Avni Konuk, traducción turca del Masnavi, Wikisource en turco), consultada el 21 de septiembre de 2026: dísticos 1–50/1._Defter/1-50) y los del primer libro que se citan. Leída en turco. Las fechas de Konuk (1868–1938) vienen de la Wikipedia en turco, «Sufi metafiziği»: fuente secundaria. ↩
  5. Rumi, Masnavi, libro primero, en Ganjoor: las secciones 23, 34, 120, 128, 133, 141, 149, 166 y 167, con los nueve dísticos de kīmiyā (en mi recuento, el 522, 722, 2453, 2694, 2789, 3019, 3217, 3837 y 3889). Leídos en persa con su contexto; cotejados con Konuk, cuya numeración es otra (el 3019 es su 3052, y el 2694, su 2727). Traducciones mías. ↩
  6. «Rumi», Wikiquote, sección «Misattributed», consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria; las atribuciones a Browne y a Un curso de milagros no las comprobé en esas obras. Traducciones mías. ↩
  7. Abu Saʿid Abu l-Jayr, «رباعیات نقل شده از ابوسعید از دیگر شاعران», cuarteta 1, Ganjoor, consultada el 21 de septiembre de 2026, y la ficha de Abu Saʿid en Ganjoor (fechas: 357–440 de la Hégira). Leídas en persa. Busqué la cuarteta, con la escritura normalizada, en las 1994 cuartetas del Diván de Shams y en los seis libros del Masnavi de Ganjoor: no aparece; la búsqueda sí encuentra la cuarteta de Abu Saʿid y fragmentos tomados al azar del Diván. Que no esté en esas ediciones no prueba quién la escribió. Ghazali cita a Abu Saʿid en el primer título, capítulo 18, en Ganjoor. Traducción mía. ↩

Cada luz del cielo es alguien que dijo cómo estaba.

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