La noche oscura de San Juan de la Cruz, leída en el texto

La «noche oscura del alma» se ha vuelto una frase para las épocas malas. En el texto de San Juan de la Cruz el poema es alegre, el tratado explica el dolor y se corta a mitad, y el propio San Juan separa su noche de la melancolía. Aquí va lo que dice, leído en español, con una nota de cuidado.

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El artículo anterior leyó la flauta de Rumi, que se queja de la separación. Este vuelve a un texto español del siglo XVI con otra voz enamorada que sale de noche, y que lleva mucho tiempo prestando su nombre a otra cosa. «La noche oscura del alma» se usa hoy para hablar de épocas muy malas de la vida. Aquí se lee lo que San Juan de la Cruz escribió: la Noche oscura, un poema de ocho estrofas y su comentario en prosa. Leí el texto en español, y lo que no leí, lo digo al final.

Una nota antes de seguir. Este artículo es sobre un texto religioso, no sobre salud, y no sirve para saber cómo está nadie. La depresión es un trastorno común, y tiene tratamiento eficaz: según la OMS, consiste en un ánimo deprimido o una pérdida de placer o de interés durante mucho tiempo (al menos dos semanas, casi todos los días), y puede traer desesperanza, sueño alterado y pensamientos de morir o de hacerse daño.1 Si algo de eso te suena, habla con una persona de confianza o con un profesional; findahelpline.com te lleva a una línea de ayuda en tu país. San Juan de la Cruz mismo separa su noche de la melancolía (más abajo), y sus criterios son religiosos: no son un test.

Lo que el texto no dice

El título no es «noche oscura del alma». En el texto de la Noche oscura que leí, esa expresión no aparece ni una vez: aparece «noche oscura» 39 veces (algunas, al citar el primer verso) y «oscura noche» 13. La Wikipedia en español lo dice también: San Juan de la Cruz «no usa el término "noche oscura del alma", sino solo "noche oscura"».2 No pude averiguar cuándo ni quién empezó a decir «del alma». Según la Wikipedia en inglés, quien escribió el poema no le puso título.5

San Juan de la Cruz nació en Fontiveros en 1542 y murió en Úbeda en 1591, y fue reformador de la orden del Carmelo junto con santa Teresa.3 No se sabe con seguridad cuándo escribió el poema: la Wikipedia propone entre 1577 y 1579, y dice que se ha supuesto que fue en la cárcel de Toledo, sin pruebas sólidas.2

Un poema alegre

El poema tiene ocho estrofas de cinco versos. La primera:4

En una noche oscura, con ansias, en amores inflamada, ¡oh dichosa ventura!, salí sin ser notada estando ya mi casa sosegada.

Es una salida, y una salida feliz: «¡oh dichosa ventura!». Más adelante, la noche «guía» y «junta»: «¡oh noche amable más que el alborada! ¡oh noche que juntaste / Amado con amada, / amada en el Amado transformada!». En las 183 palabras del poema no aparece Dios ni una vez: aparece «el Amado» y «quien yo bien me sabía».

El propio San Juan explica desde dónde se canta. Antes de comentar la primera estrofa dice que «el alma las dice estando ya en la perfección, que es la unión de amor con Dios», después de haber pasado por trabajos y aprietos.4 Es decir: la noche se cuenta desde el otro lado, como un camino que salió bien.

Un tratado que duele, y no se acabó

El comentario en prosa es otra cosa. Tiene dos libros. El primero (14 capítulos) trata de la noche «del sentido»: primero de las imperfecciones de los que empiezan, y desde el capítulo 8 de la noche misma. El segundo (25 capítulos) trata de la noche «del espíritu», la más dura, y sigue con la segunda estrofa.4 Y no llega al final: comenta la primera estrofa dos veces, una por cada noche, luego la segunda, y empieza la tercera, y acaba en el capítulo 25 con estas palabras: «Síguese el verso: En la noche dichosa». El prólogo prometía más: «En las otras seis se declaran varios y admirables efectos de la iluminación espiritual y unión de amor con Dios». La Wikipedia en inglés dice que tanto este tratado como la Subida del Monte Carmelo quedaron sin terminar.45

Y el vocabulario cambia. La pieza de abajo cuenta cuántas veces sale cada palabra en el poema y en la glosa. Las diferencias son grandes: Dios sale 0 veces en el poema y 463 en la glosa; «pena» sale 0 y 66; «sequedad», 0 y 51; «tinieblas», 0 y 51. En cambio, en el poema «noche» sale cinco veces y «Amado» cinco, en 183 palabras.

Aquí hay una pieza interactiva que necesita JavaScript. Permite elegir una palabra (noche, oscura, dichosa, Amado, Dios, luz, tinieblas, sequedad, pena, dolor, sosiego, seguro) y muestra cuántas veces aparece en el poema de ocho estrofas y en la glosa en prosa, con barras por mil palabras, las líneas del poema donde sale y una frase literal de San Juan de la Cruz. Con tan pocas palabras, el poema no permite conclusiones finas: es una manera de mirar el texto.

La glosa tampoco es toda dolor: hay ternura, seguridad («a oscuras y segura») y hasta una escala de diez grados del amor. Pero se ve que el poema y su comentario no hablan igual: el poema canta al Amado; el comentario explica con detalle lo que duele y por qué.

Por qué «oscura»: demasiada luz

Aquí está lo más sorprendente del comentario. La noche no es oscura por falta de luz sino por exceso. En el libro segundo, capítulo 5, San Juan de la Cruz explica que «cuanto las cosas divinas son en sí más claras y manifiestas, tanto más son al alma oscuras y ocultas naturalmente; así como la luz, cuanto más clara es, tanto más ciega y oscurece la pupila de la lechuza». Y recuerda que san Dionisio llamaba a esta contemplación «rayo de tiniebla».4

El capítulo 10 lo dice con otra imagen, la del fuego y el madero. El fuego, al aplicarse al madero, «lo primero que hace es comenzarle a secar»; luego lo pone «negro, oscuro y feo, y aun de mal olor», hasta que lo transforma en sí. Y añade que las penas no vienen de la luz sino «de parte de la flaqueza e imperfección que tiene el alma para no poder recibir sin esta purgación su luz».4 Es su interpretación religiosa del dolor, y es lo que dice el texto. No es un consejo: nadie está obligado a aguantar un sufrimiento por creer que le hace bien.

Lo que San Juan separa: la melancolía

Este es el pasaje que más importa para leer hoy la frase. En el capítulo 9 del libro primero, San Juan de la Cruz da tres «señales» para saber si una sequedad espiritual es la noche. Pero antes avisa de que esas sequedades «podrían proceder muchas veces no de la dicha noche y purgación del apetito sensitivo, sino de pecados e imperfecciones o de flojedad y tibieza, o de algún mal humor o indisposición corporal».4

Y de la melancolía dice, sin rodeos, que puede parecerse: «este no gustar ni de cosa de arriba ni de abajo podría provenir de alguna indisposición o humor melancólico, el cual muchas veces no deja hallar gusto en nada». Añade que, cuando es «puro humor», solo se va «en disgusto y estrago del natural», sin los deseos de servir a Dios que, según San Juan, acompañan la noche. Y en otro capítulo (el 4), a propósito de quienes, «tocados de melancolía», sufren imágenes feas que los aterran, escribe que «es de haberlos lástima grande, porque padecen vida triste».4

Dos cosas conviene decir claras. Primera: «mal humor» y «melancolía» son palabras de la medicina de su época, no el diagnóstico de hoy. Segunda: los criterios de San Juan (que la persona no halle gusto en nada creado ni divino, que le duela pensar que no sirve a Dios, que no pueda meditar como antes) son señales para alguien que recorre un camino religioso. No pueden usarse para decidir si alguien tiene una depresión, ni para tranquilizarse: San Juan mismo dice que un humor melancólico también deja de gustar en todo. Semanas sin sentir placer por nada son motivo de consulta con una persona de salud, sea cual sea la lectura que se le dé después.

Cómo se volvió una frase hecha

Hoy la expresión se usa para una crisis de fe o, en general, «para describir un periodo extremadamente difícil y doloroso» (la Wikipedia en inglés).5 La Wikipedia en español recoge la frase de F. Scott Fitzgerald en The Crack-Up («la real noche oscura del alma pasa siempre a las tres en punto de la madrugada»), y también que Jung, del que hablamos en el artículo sobre el anima mundi, usó la expresión al hablar del proceso de individuación.2 Cada uso mueve el sentido. En el texto de San Juan, la noche es un tramo de un camino con un fin; en el habla de hoy, suele ser el dolor sin más.

¿Un mapa de todo el mundo?

La palabra «noche» tiene vecinos. San Juan mismo cita a san Dionisio y su «rayo de tiniebla». La Wikipedia dice que la Noche oscura y la Nube del no saber (siglo XIV) vienen de las obras de Pseudo-Dionisio.2 Además, hay estudiosos que proponen una influencia del sufí andalusí Ibn ʿAbbād de Ronda, y otros, como José Nieto, que las semejanzas son un desarrollo independiente; en la Wikipedia figura San Juan de la Cruz y el Islam, de Luce López-Baralt (1985). Y maestros del budismo vipassana comparan con esta noche unas etapas del sufrimiento en la meditación, aunque no todas las variantes del budismo reconocen esas etapas.2 Son lecturas secundarias; no leí a ninguno de esos autores. Lo que sí se puede decir, con lo leído, es que la imagen de una oscuridad que no es falta de nada y que tiene sentido para quien la vive no es exclusiva de un texto: el artículo sobre la alquimia persa veía otro camino, el de Ghazali, para transformar el alma.

Lo que no pude leer

Leí en español la Noche oscura (el poema y sus dos libros de comentario), en una copia en PDF sin edición identificada y con la ortografía modernizada; otra copia (Editorial Monte Carmelo, que se reserva los derechos de su edición) tiene el mismo número de menciones de «melancolía» y «humor», pero no las comparé palabra por palabra. No leí la Subida del Monte Carmelo, ni el Cántico espiritual ni la Llama de amor viva, ni los manuscritos. Los números de la pieza salen de esa copia y del método que explica la propia pieza. De las lecturas de otros (López-Baralt, Nieto, Ingram, Engler, Fitzgerald, Jung) solo sé lo que dice la Wikipedia. De la OMS leí la ficha sobre depresión, no la bibliografía. Y mis traducciones son mías. No tengo formación teológica ni médica: este artículo no discute si el sentido religioso de San Juan de la Cruz es verdadero, y no da consejo de salud.

Qué hacemos nosotros con esto

Anima Mundis tiene una frecuencia para quien está mal. Este Diario, al menos, no le pone nombre al dolor de nadie: no dice que sea una noche con sentido, ni una depresión, ni una prueba. En el pie de cada artículo hay un enlace a una línea de ayuda, y esa nota no es un adorno.

Lo que sí puede contar el Observatorio es cuántas veces alguien dijo cómo estaba y a qué hora UTC. San Juan de la Cruz nos deja una cosa útil: distinguir. La noche oscura no es «cualquier época mala», y una época mala no es un mérito. Si la tuya pesa, no esperes a entenderla: habla con una persona de confianza o con un profesional.

Fuentes

  1. «Depression», Organización Mundial de la Salud, ficha técnica, consultada el 21 de septiembre de 2026. Leída en inglés (las frases sobre los síntomas, la duración y el tratamiento). Fuente secundaria de salud pública; el artículo no la usa para diagnosticar. ↩
  2. «Noche oscura del alma», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: lo del término, las fechas, Fitzgerald, Jung, Pseudo-Dionisio, el sufismo y el budismo. Leída casi completa; no leí a los autores que cita. ↩
  3. «Juan de la Cruz», Wikipedia, consultada el 21 de septiembre de 2026. Solo la introducción: fechas y lugares. Fuente secundaria. ↩
  4. San Juan de la Cruz, Noche oscura, texto en español en PDF, consultado el 21 de septiembre de 2026. Fuente primaria, leída en español; no pude identificar la edición. Las citas están copiadas del texto; los capítulos: la primera estrofa, el prólogo y el preámbulo del libro primero; las «señales» y «humor melancólico», libro primero, capítulo 9; la melancolía y la «lástima grande», libro primero, capítulo 4; la luz y la lechuza y «rayo de tiniebla», libro segundo, capítulo 5; el madero, capítulo 10; el final del texto, capítulo 25. ↩
  5. «Dark Night of the Soul», Wikipedia en inglés, consultada el 21 de septiembre de 2026. Fuente secundaria: los tratados quedaron incompletos, el uso actual de la expresión y que el poema no tiene título de su autor. Traducción mía. ↩

Cada luz del cielo es alguien que dijo cómo estaba.

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